Redes sociales: Qué es un Stalker?

La tecnología nos brinda una ayuda inestimable en estos días, este hecho es indiscutible, sin embargo existen algunas situaciones surgidas de su uso, especialmente referidas a la privacidad y su relación con las redes sociales. En este sentido, muchos de nosotros seguramente hemos escuchado los términos “Stalker” y“Stalkear”, palabras ligadas siempre a la invasión de la intimidad, pero que no sabemos cual es el alcance real de su significado.

Básicamente, un “Stalker” es un usuario que utiliza las redes sociales para espiar o vigilar a otras personas valiéndose del relativo anonimato que ofrece Internet. Si deseas conocer más acerca de este fenómeno, además de obtener algunos consejos para no ser víctimas de este tipo de usuarios, lo único que tienes que hacer es continuar leyendo el articulo.


El vocablo “Stalkeo”, o acción de “Stalkear”, palabras que provienen de la deformación del término en inglés “Stalker”, cuyo significado más cercano es acechador o acosador, y se refiere a la práctica de vigilar a través de las redes sociales, principalmente Facebook y Twitter, los movimientos de otro usuario, utilizando para ello algunas tretas como por ejemplo acceder al servicio donde la persona que se desea espiar postea, pero con otras credenciales, es decir con otro nombre de usuario.

Claro está que las motivaciones que puede llegar a tener el usuario para empezar con esta práctica son muchas, y no siempre tienen malas intenciones. A pesar del fuerte significado del término, un usuario puede ser considerado como un “Stalker” sin ser realmente un acosador, ya que también este término es usado en las redes sociales para denominar a muchos otros tipos de fisgones y curiosos, desde aquel que sólo quiere saber en que anda su exnovio o exnovia hasta el directamente acosador, y aunque el término se use para ambos, una de estas acciones es un delito.


Lo más probable es que alguna vez en nuestra vida como integrantes de alguna red social hayamos revisado los movimientos de otro usuario con el propósito de conocer un poco más acerca de su vida presente o de su pasado a través de las fotos y publicaciones que haya posteado en el servicio, sin embargo, esto no nos convierte en acosadores, ya que este accionar es considerado en la actualidad como algo “normal”, y hasta incluso las empresas utilizan este recurso como algo cotidiano para darle curso a alguna solicitud de empleo.

Los peligros del “Stalkeo”

Lamentablemente, existe otra cara del “Stalkeo” que no se detiene en saber que hacen otros usuarios por el simple hecho de saber que están haciendo, y los que la practican pueden llegar a ser muy peligrosos, ya que utilizan esta técnica para obtener información para elaborar toda clase de actividades, como generar perfiles falsos para desacreditar a determinados usuarios o el robo de identidad, entre muchas otras actividades ilícitas.



Como evitar ser víctimas de un “Stalker”

Lo más probable es que pensemos que solamente la gente famosa puede sufrir de este tipo de acoso, sin embargo, un usuario común también puede ser víctima de un Stalker, debido fundamentalmente a la falta de prudencia al momento de publicar una foto nuestra en las redes sociales. Con el auge de las selfies, autorretratos tomados con la cámara del celular, son cientos de miles las fotos que circulan por Facebook y Twitter, algunas de ellas muy íntimas o con deliberadas poses que pueden atraer a este tipo de personas, y por ende que comiencen con la vigilancia hacia nuestra persona.


Afortunadamente, esto se puede evitar, siempre y cuando cambiemos algunos hábitos y sigamos algunos de los consejos que se brindan a continuación:


- Nunca publicar datos bancarios ni de tarjetas de crédito. Tampoco datos acerca de donde vivimos o donde trabajamos.

- Antes de publicar una foto en una red social, revisarla bien para cerciorarnos de que no contenga ninguna clase de elemento que pueda identificar donde estamos u otros datos personales. Obviamente tampoco dejar que el sistema les añada la ubicación en forma automática.

- Revisar bien los permisos que tienen nuestros contactos para acceder a la información publicada en las redes sociales.