BlackBerry: regreso al futuro


Algunos podrían decir que estamos ante el final de una época. El consejero delegado de BlackBerry, John Chen, prefiere describirlo como un "punto de inflexión".

Sea como fuere, la compañía ha optado por dejar la nostalgia de lado cesando la producción de los dispositivos con los que un día se dio a conocer. A partir de ahora, se dedicará a vender software y servicios, lo que hace que su futuro sea sólo un poco menos incierto. Las BlackBerrys seguirán existiendo en Indonesia, donde se fabricarán y venderán bajo la licencia de un socio de la compañía.

En el resto del mundo, la saturación del mercado de los smartphones, que está afectando incluso a Apple, ha hecho que al grupo canadiense no le resulte rentable intentar competir con el iPhone y el Galaxy.

La decisión no debería pillar a nadie por sorpresa. En los últimos años, Blackberry ha realizado operaciones que alcanzan casi el millón de dólares y que demuestran de forma clara y rotunda que la empresa cree que su futuro está en el software y los servicios.

No obstante, es probable que a la empresa no le resulte tan fácil deshacerse de su pasado. La división de software de BlackBerry, que vende productos de gestión de dispositivos móviles, generó sus mayores ingresos por sus tres líneas de negocio en los tres meses hasta finales de agosto. Los márgenes operativos alcanzaron un 19%. La división de hardware, la segunda por ingresos, siguió registrando pérdidas. Su tercera fuente de ingresos son las "tarifas de acceso a servicios" que pagan las compañías que utilizan los viejos sistemas operativos de BlackBerry y que valoran su seguridad y su fiabilidad. Esta división genera unos márgenes operativos del 73%, pero sus ingresos han caído más del 50% en términos interanuales.

En ese sentido, podría decirse que más de la mitad de BlackBerry, tal y como está constituida ahora mismo, avanza hacia el abismo. Los ingresos derivados del software no superan los 700 millones de dólares anuales, una cifra muy modesta. Con una liquidez neta de 800 millones de dólares, el valor de la empresa, en torno a los 3.000 millones de dólares, parece correcto. Sin embargo, cabe preguntarse qué perspectivas tiene la compañía, teniendo en cuenta que no está claro que su negocio de software pueda competir con gigantes como Microsoft, Oracle o IBM. Es probable que dentro de poco ser una compañía independiente le haga recuperar la sensación de nostalgia .