Un mes con el BlackBerry Passport

La compañía canadiense busca recuperar el terreno perdido con el BlackBerry Passport. La apuesta de diseño es muy arriesgada pero está bien segmentada: Se trata de un smartphone de formato cuadrado con teclado físico.


El negro mate cubre la caja del nuevo dispositivo inteligente de Blackberry Passport, muy ejecutivo. No sabía que esperar, uno de los nuevos modelos de la firma de teléfonos móviles canadiense.Había visto las fotos pero no tenía idea del tamaño. Al sacarlo de la caja estaba rodeado de mis compañeros de trabajo, la sorpresa de todos por el tamaño fue evidente y nadie se guardó sus comentarios que fluyeron desde los más diversos puntos de vista.

Algunos no se sintieron cómodos con la ergonomía y dijeron que era demasiado ancho, demasiado grande, demasiado cuadrado. Claramente el consumidor de teléfonos inteligentes está más familiarizado con las pantallas verticales que con las cuadradas y por lo tanto rechazan algo que no esté dentro de la idea de convencionalidad implantada en nuestros gustos.

A mí me llamó mucho la atención que BlackBerry se aventurara a fabricar un teléfono que desde la primera impresión es diferente.

Blackberry mantiene intacta la idea de un teclado físico en sus teléfonos ante la oleada de dispositivos táctiles con menos de 5 botones. La idea puede ser calificada de una "necedad" por parte de la compañía, pero para evitar el rechazo el teclado tiene la función de "scroll" para desplazarte por la pantalla frotando el dedo en cualquier dirección de los puntos cardinales. Es práctico cuando se lee, ya que los dedos no estorban y es para aplaudir por que es diferente.



La pantalla cuadrada del teléfono de 4,5", facilita la visión de los contenidos.

La pantalla del Passport es completamente táctil y si no se quiere usar el teclado físico hay un teclado en la pantalla, eso sí no importa cuál teclado sea usado: no hay dedo lo suficientemente largo que alcance el otro extremo, por lo tanto es más fácil tocar el codo con la lengua que escribir con una sola mano en el Passport.

El sistema operativo no es difícil de usar si el usuario está familiarizado con el sistema operativo Android, aunque el Passport mantiene el sistema operativo de la casa en la versión 10.3 con algunas novedades.

Nunca tuve un BlackBerry. Siempre los consideré muy de nicho del que me declaro completamente ajeno. Así que cuando empecé a usar el Passport quedé anonadado de la utilidad de HUB, el centro de notificaciones de toda la comunicación que ocurre en el teléfono. Me pareció muy útil, y el que te permita acceder a toda la información de las aplicaciones con la función "Instant Action" y escribir en las aplicaciones sin abrirlas es algo muy práctico.



BlackBerry Passport combina las ventajas de una gran pantalla y un teclado físico

Mi intención nunca fue comparar el Passport de manera frontal con mi teléfono (Xperia Z1 de Sony), pero sí quería asegurarme de conocer los límites del dispositivo de Blackberry. Abrí 12 aplicaciones al mismo tiempo y el procesador Qualcomm Snapdragon 801 a 2.2GHz con sus 3GB de RAM se comportó a la altura y nunca se volvió lento por el exceso de tareas.

Ni la resolución de la pantalla (4.5 pulgadas, 1440 x 1440 LCD (453 ppp) ni las cámaras (13 megapixeles OIS / 2.1 megapixeles video 1080p la frontal) son algo que el cliente objetivo del Passport busque presumir porque, aunque cumplen con las expectativas, no son algo que no tengan otros dispositivos.



BB Passport esta basado en las dimensiones de un Pasaporte Estadounidense y un marco de acero inoxidable.

El consumidor de hoy no sólo presume qué es lo que puede hacer su dispositivo después de salir de la caja, sino las aplicaciones que puede tener, desde el entretenimiento hasta las que mantienen al usuario conectado en tiempo real. Es inaudito que la tienda de aplicaciones de Blackberry sea tan minimalista, por no usar el calificativo básica o, llanamente, escasa.

El diseño no es lo más elegante del mundo pero no es vulgar. Con excepción de las dimensiones, cuenta con un diseño pulcro que combina plásticos de buen tacto con metal. El aparato tiene un tamaño casi cuadrado, con 128 x 90,1 milímetros y 9,3 milímetros de grosor. La razón de este formato es poder incorporar el teclado físico que han caracterizado a las BlackBerry.



Está diseñado para mejorar la experiencia de navegación web, lectura, apps, edición y mapas.

No es un diseño fácil de aceptar. Tardé algunos días en adaptarme. Una vez que acepté el teclado físico, la idea de la mezcla de pantalla táctil con teclado cambió mi expectativa sobre la funciones del teléfono y sucumbí a la intención de emplear mis dos manos para operarlo.

El nuevo intento de Blackberry por no desaparecer del mercado, luego de una racha de varios años en la lona frente a competidores como Apple y Samsung, tiene una buena oportunidad de éxito: el mercado al que está dirigido. Dentro de las áreas de oportunidad pueden mejorar muchos aspectos pero la búsqueda de la perfección requiere cambios constantes. El Passport dista mucho de la perfección.



Cuenta con potentes altavoces y un sistema de micrófono cuádruple.

El BlackBerry Passport enfrenta una competencia que por el momento no le quita el sueño ni a Apple ni a Samsung. Blackberry busca un lugar en las manos de los ejecutivos y las personas que están acostumbradas a recibir muchos correos electrónicos.

Curiosamente cuando presumí el teléfono con personas de más de 45 años, la mayoría relacionada con la industria financiera, el teléfono fue un éxito.



Cuenta con una batería de 3450mAH, un Snapdragon 801 cuádruple de 2.2 GHz, 3 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento y 13 MP de cámara.

Fuente:ElEconomista.com.mx