En BlackBerry piden que Apple extienda iMessage a sus dispositivos


Surrealista, pero cierto. El CEO de la compañía BlackBerry está muy enfadado porque servicios como iMessage no están disponibles para sus dispositivos, algo que, en su opinión, debería ser obligatorio. John Chen no tiene complejos en afirmar que servicios de estas características deberían estar disponibles en todas las plataformas y no únicamente de forma exclusiva.

Esto se debe a que el servicio de mensajería BBM resultó no tener la acogida esperada y a la situación actual de la empresa, con una cuota de mercado cada vez menor, puesto que los usuarios deciden irse a otros dispositivos que puedan ofrecerles más características, algo similar a lo que le ha estado pasando a Windows Phone hasta el momento.

Exactamente, las palabras de Chen fueron estas:

Por desgracia, no todos los proveedores de contenidos y aplicaciones han adoptado la apertura y neutralidad. A diferencia de BlackBerry, que permite a los usuarios de iPhone para descargar y utilizar nuestro servicio BBM, Apple no permite a BlackBerry o a los usuarios de Android descargar el servicio de mensajería iMessage. Netflix, que ha defendido con fuerza la neutralidad, también ha discriminado a los clientes de BlackBerry. Muchos proveedores de otras aplicaciones de manera similar ofrecen servicio sólo a los usuarios de iPhone y Android. Esta dinámica ha creado un ecosistema de banda ancha inalámbrica de dos niveles, en el que los usuarios de iPhone y Android pueden acceder a más contenidos y aplicaciones que los clientes que utilizan los dispositivos que ejecutan otros sistemas operativos. Estos son precisamente el tipo de prácticas discriminatorias que los defensores de la neutralidad han criticado.

La exclusividad de ciertas aplicaciones, en este caso, iMessage, suponen un “plus” para algunos usuarios y puede ser uno de los factores determinantes para elegir esa plataforma. Quizá los de BlackBerry tengan que preguntarsepor qué cada vez menos gente quiere usar su plataforma, en vez de intentar obligar a otros a compartir con ellos sus servicios.