BlackBerry, tocada y hundida

No habrá BlackBerry Live en 2014 y se han cancelado dos terminales con BlackBerry 10 para evitar todavía más pérdidas. Definitivamente, BlackBerry ha tenido un año 2013 para olvidar. Su reto ahora, el más difícil todavía: levantarse por sí sola.


¿Qué ocurre cuando parecía que nada podía ir peor? A veces resulta que las cosas aún pueden empeorar. BlackBerry está a punto de finalizar 2013, el que a la postre ha sido el peor año de su historia. Si 2012 fue malo para los canadienses, se agarraron como un clavo ardiendo a BlackBerry 10 con una fecha clave en la agenda: 30 de enero. El primer mes que marcaría los siguientes once con la presentación de su forma de reinventarse, de volver al mercado. Muchas voces apuntaban a que 2013 sería el año de BlackBerry. A siete días de acabar el año, parece claro que 2013 ha sido el año de muchas cosas, pero desde luego no el de BlackBerry, a quien el final del año le ha deparado otros dos nuevos golpes para afrontar 2014.

Por un lado, no habrá BlackBerry Live 2014. Básicamente, porque no habrá nada que presentar, y con el estado actual de la antigua RIM, no es una buena idea sentarse a hablar del estado de la compañía y felicitarse por el estado de la misma. Algo que sí ha hecho Google en el último año, por ejemplo, con algún evento sin novedades o con bastantes menos novedades de las esperadas.

En el BlackBerry Live 2013 se anunció la BlackBerry Q5, y en la edición de 2014 se iban a presentar dos nuevos terminales que han sido cancelados, como señala The Wall Street Journal. El motivo: evitar pérdidas, como las que le ha provocado la BlackBerry Z10, buena parte del agujero de 4.400 millones de dólares con el que BlackBerry acaba el año.

Ahora afronta el reto más difícil: levantarse por sí mismaEsto no significa que no se vayan a presentar más smartphones BlackBerry ni mucho menos. Se apunta también en WSJ a que llegarán en primavera dos terminales de gama baja y dos de gama alta. De hecho, el nuevo CEO de la compañía, John Chen, incluyó en sus planes un acuerdo con Foxconn para el ensamblado de sus productos durante los próximos cinco años, y esquivó la venta a Fairfax cuando parecía un hecho. BlackBerry ha asumido la opción más difícil: recuperarse sin necesidad de una venta ni de una transformación profunda.

Es la decisión más valiente, pero desde luego la que puede salir peor si no se toma un camino acertado. Y ahora mismo suena más a milagro que a proeza. Me apena la situación a la que se ha llegado, y me alegraré enormemente si consiguen la épica, pero con los pies en el suelo lo veo mucho más que complicado. Eso sí, pueden guardar este artículo en Pocket: me comeré mis palabras con gusto si lo consiguen.