Lo que podemos aprender del Colapso de BlackBerry

¿Cómo llegó a caer tan bajo la empresa que alguna vez innovó y prácticamente inventó el mercado de los teléfonos inteligentes?


Los restos de lo que alguna vez fue una de las fuerzas dominantes en el mercado de los smartphones están a punto de ser adquiridos por una empresa de capital privado por tan solo una fracción de lo que la compañía valía hace algunos años. ¿Cómo llegó a caer tan bajo la empresa que alguna vez innovó y prácticamente inventó el mercado de los teléfonos inteligentes? ¿Qué podemos aprender de esta trágica experiencia?

BlackBerry fue el primer destello de lo que hoy conocemos como una brillante industria de dispositivos móviles. Por más que ahora resulte un tanto anticuado, el icónico teclado físico de los dispositivos de la empresa permitía a los ejecutivos y directivos seguir en contacto en cualquier lugar, mejorando la productividad de su negocio.

Además, implementaron una plataforma segura dentro del internet abierto y las redes de telefonía celular, permitiendo a las compañías compartir información sin necesidad de exponer el tráfico de sus comunicaciones con el resto del mundo.


El error que cometió BlackBerry es el mismo que muchas grandes compañías llegan a cometer. Dejaron de de prestar atención a lo que el resto del mundo estaba haciendo. Mientras el resto del mercado móvil puso todo su énfasis en nuevas necesidades como estilo de vida y entretenimiento, la empresa canadiense continuó poniendo todos sus esfuerzos en comunicaciones y productividad. Le costó muchísimo trabajo adaptarse a la demanda de un ecosistema de aplicaciones que le permitiera a sus usuarios transportarse fácilmente de lo profesional a lo personal.

La primera lección de la experiencia de BlackBerry es la innovación y la incertidumbre. Sin importar el tamaño de una empresa, el futuro siempre será incierto, por lo que es necesario mantener un constante interés en innovación. Claramente, es necesario mantenerse firme en las creencias y la identidad de una compañía, pero esto no debería definir las metas a largo plazo de la misma. No importa qué tan dominante sea una empresa si ésta no presta atención a los cambios en el mercado o las necesidades de sus clientes. Al ignorar a la competencia, llegará un momento en el que lo tomen por sorpresa con innovaciones cada vez más avanzadas.

Esto no significa que debamos dar a la empresa por muerta, al menos no por ahora. Todavía existe la posibilidad de que se mantengan en la industria y continúen peleando por una porción del mercado. Aún es posible para ellos concretar una estrategia que los haga rentables de nueva cuenta, pero regresar a la posición que alguna vez ocuparon en el mercado de la telefonía celular es muy poco probable.

Con sus innovaciones y tecnología, BlackBerry definitivamente cambió el mundo, pero no se dieron cuenta de que el mundo seguía cambiando a su alrededor.