Las ventas de la BlackBerry Q10 acentúan la caída de la compañía

Después de conocer que los máximos dirigentes de BlackBerry valoran la venta de la compañía, nuevos acontecimientos delatan que la firma atraviesa por un momento muy delicado. Nos referimos a las ventas de los dispositivos que tenían el objetivo de reflotar el imperio canadiense. Lejos de cumplirse las expectativas, modelos como la BlackBerry Q10 están resultando un fracaso total.

Primero BlackBerry OS 10 y después dispositivos como los BlackBerry Z10, Q10 y Q5 eran la apuesta de BlackBerry para tomar impulso en el mercado de smartphones. Sin embargo, los esfuerzos de la multinacional no parecen haber sido suficientes. Su cuota de mercado se ha reducido drásticamente durante los últimos años hasta incluso ser relegada por Microsoft y su Windows Phone. A tenor de las estadísticas extraoficiales, la situación no parece que vaya a revertir.

Las ventas, en caída libre

Así se desprende de la acogida de la BlackBerry Q10 en los mercados norteamericano y canadiense. Allí, terreno inexpugnable para la firma durante años, especialmente en el sector empresarial, los datos no avalan un levantamiento de la extinta RIM. En un artículo publicado en la edición digital del Wall Street Journal se recogen varias impresiones y datos proporcionados por dirigentes de las principales operadoras en EEUU y Canadá. También son significativas las estadísticas proporcionadas por los distribuidores autorizados de la marca.

Según se ha podido saber, la demanda de la BlackBerry Q10 a través de Verizon, AT&T y Sprint es realmente baja y éste es el mejor termómetro para determinar el éxito de un smartphone. De igual modo la información aportada por los distribuidores es desalentadora. Y es que las unidades vendidas son escasas y un gran porcentaje de las solicitadas son devueltas.


BlackBerry no funciona. Necesario un plan B

A los primeros datos no oficiales de las operadoras también se le suman el estado del mercado de segunda mano. El director de marketing de NextWorth, una cadena de tiendas de compra-venta de equipos electrónicos usados, apostilla que en condiciones normales el lanzamiento comercial de nuevos modelos BlackBerry se tendría que trasladar al mercado de ocasión. Es éste el momento propicio para desprenderse de las antiguas BlackBerry con el fin de adquirir los nuevos modelos. En cambio, el número de dispositivos BlackBerry “con solera” no se ha visto alterado. Este patrón podría interpretarse como el bajo interés de los seguidores de la marca por sus novedades. Mal síntoma puesto que si el fabricante no es capaz de convencer a aquellos que amaron durante años esos dispositivos con el característico teclado físico qwerty lo tiene peor para atraer a clientes acomodados en otras plataformas, principalmente iOS y Android. Tal es la desesperación que la compañía ha recurrido a distribuir entre sus empleados la BlackBerry Z10 a precios por debajo del de coste, por 100 dólares. Esto mismo sucedió con el descalabro de la BlackBerry PlayBook. El único resquicio de esperanza para salvar este año está en el mercado empresarial y gubernamental. En este terreno donde las decisiones están condicionadas y supeditadas a otros factores independientemente al gusto del trabajador por el equipo la canadiense acapara actualmente cerca del 60% de cuota.

¿Tendrá BlackBerry margen de maniobra para diseñar una segunda generación de dispositivos BlackBerry 10 acorde a las expectativas? Por lo pronto las estadísticas en España son un fiel reflejo de lo sucedido al otro lado del charco. Solo el tiempo nos dará la respuesta, pero desgraciadamente la historia ya nos ha dejado en el recuerdo compañías tan carismáticas como Palm. ¿Será BlackBerry la siguiente?