La evolución y genética hacen que las mujeres vivan más que los hombres


Uno de los mayores misterios de la vida, y a que a estas alturas como buenos hombres solo deben que asumir, es que las mujeres viven naturalmente mucho más tiempo que los hombres. Las causas no se han esclarecido del todo, pero un reciente estudio indica que podría tener directa relación con la genética y la propia evolución humana.

Según lo publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, se investigó sobre la aparición de poblaciones longevas y cómo la humanidad ha logrado expandir su tiempo de vida promedio en el último siglo. Y si bien en promedio ha crecido hasta en unos 87 años -en Japón al menos- las mujeres constantemente siguen venciendo a los hombres en el concurso de quien respira por más tiempo.

Fernando Colchero de la Universidad de Dinamarca del Sur lideró el estudio, donde se analizaron más de 1 millón de datos de personas y seis especies de primates desde el siglo XIX hasta ahora. En una información obvia, los avances de la medicina y ciencia han expandido nuestro tiempo de manera significativa, y las expectativas de vida han mejorado tanto que un niño nacido hoy podría vivir el doble de tiempo que una persona nacida en el siglo antepasado.

Pero en el dato que realmente nos interesa es que, según el estudio, en todas las clases de primates la hembra vence en longevidad, lo cual Susan Alberts de la Duke University atribuyó a las raíces de la evolución. “Es desconcertante, pues si podemos hacer ahora durar tanto la vida, ¿por qué no podemos reducir la brecha entre hombre y mujer?”

La hipótesis que más se maneja aún y que también la cree este estudio es que todo se relegaría al cromosoma X, ya que los hombres al poseer solo un cromosoma no pueden compensar enfermedades y anomalías del mismo modo o con mayor facilidad que las mujeres con sus cromosomas XY.

Ahora la meta de los científicos es descubrir cual es el elemento específico realmente culpable del hecho de que los hombres vivan menos y, de encontrarlo, "ayudar a los hombres a recuperar posiciones", mencionó Alberts.