Tecnología, ¿enemiga de la buena nutrición?


Un estudio afirma que comer mientras se trabaja en la computadora o al tiempo que se juega con consolas, provoca ingestas desmesuradas y, por tanto, poco saludables. Pero la tecnología también puede ayudarnos a alimentarnos bien.

Acaso redunde afirmar que el vértigo de la tecnología es protagonista de la vida cotidiana y que con sus múltiples facetas se combina y entremezcla en muchas de nuestras rutinas, aún en las más elementales. Desde la relación con nuestros pares, pasando por la forma en que conducimos un automóvil o una bicicleta, la forma en que realizamos nuestras compras, hasta nuestros hábitos alimenticios.

Respecto a este último punto y frente a una creciente utilización de computadoras, smartphones y tablets, es usual que muchas personas prefieran almorzar al tiempo que utilizan estos dispositivos, sin dedicar un tiempo especial y separado a este hábito cotidiano.

La revista académica American Journal of Clinical Nutrition publicó un estudio a cargo de la Universidad Británica de Bristol en el cual se afirma que comer mientras se utiliza la computadora o se juega con consolas aumenta la saciedad y que, por tanto, provoca una ingesta de alimentos mayor a la recomendada.

Sobre un grupo de más de cuarenta hombres y mujeres se observó que aquellos que comían mientras realizaban diversas actividades frente a pantallas, ingerían más calorías que aquellos que lo hacían sin distracciones. Según afirman los especialistas a cargo del ensayo, el factor determinante para este consumo desmesurado radica en la distracción y la consecuente falta de memoria del cuerpo respecto a la saciedad.

En este sentido, los estudiosos solicitaron a los distintos grupos que recuerden el orden de los alimentos ingeridos. El resultado arrojó el siguiente resultado: aquellos que comieron con atención brindaron datos mucho más precisos que aquellos que no se separaron de las computadoras o las consolas.

Si bien este análisis aborda la faceta negativa del incremento en el uso de la tecnología en relación a la salud nutricional, no todo es adverso en este ámbito. Por ejemplo, en las diversas tiendas de aplicaciones es posible acceder a una serie de herramientas que ayudan a llevar una buena rutina alimentaria. Una lógica en la que no puede dejar de mencionarse la tecnología aplicada a la cocción de alimentos, y los sostenidos avances en lo que refiere, por caso, a los dispositivos de cocina en el marco de la tendencia de casas inteligentes que incluye heladeras que avisan a los usuarios qué alimentos es necesario comprar, o microondas que toman de Internet distintos tipos de recetas.

En definitiva, y como ocurre en los diversos ámbitos del quehacer humano, lo positivo o negativo radica en el uso. La tecnología, tan adentrada en nuestra vida diaria, puede dificultar nuestra alimentación si de ella hacemos un uso inadecuado. Pero vale mencionar que ella también nos ofrece una amplia viña de soluciones para que nuestra alimentación sea óptima.


Fuente: Tendencias MAG