El camino sin regreso emprendido por BlackBerry


No hace demasiado tiempo BlackBerry presentaba por todo lo alto en Nueva York el BlackBerry 10, su apuesta contra Android e iOS. De la mano del nuevo software llegaron dos dispositivos que estaban llamados a convertirse en los abanderados del cambio de la firma canadiense y en unos de los más vendidos en el mercado.

Sin embargo todo fue muy diferente a como nos imaginábamos y es que el BlackBerry 10 a pesar de que es muy buen sistema operativo, llegó al mercado muy tarde, y los smartphones no fueron lo que esperaba casi nadie.

Desde entonces BlackBerry navega a la deriva en un camino sin regreso en el que sigue sin abrirse al mundo Android, y empeñada en hacer funcionar el BlackBerry 10. Además sus dispositivos, peculiares donde los haya tienen un precios prohibitivos que no convencen a casi nadie a pesar de muchos esfuerzos por conseguir justo lo contrario.

La semana pasada conocíamos que se estaba preparando el lanzamiento de un nuevo dispositivo móvil, la BlackBerry Oslo, una copia con menor precio de la BlackBerry Passport. Una vez más BlackBerry toma sus decisiones con mucho retraso, y es que los usuarios cada vez más demandan terminales de bajo coste.

Desde que BlackBerry emprendiera el camino del BlackBerry 10 ha pasado poco tiempo, pero el suficiente para saber que no habrá vuelta atrás y a pesar de que soy un enamorado de los dispositivos de la firma canadiense, creo que se ha equivocado en todo lo que se podía equivocar.

BlackBerry lo tuvo todo y podía seguir teniéndolo, pero no supo hacer frente a las situaciones. Ahora cuando el mercado pide smartphones baratos, con Android y que no se salgan de lo normal, la firma canadiense se ha adentrado en un camino sin regreso.