BlackBerry e IBM regresan a sus raíces

Los gigantes venidos a menos de la industria tecnológica, IBM y BlackBerry, vuelven sus pasos hacia el sector empresarial tras su fracaso en el mercado de consumo masivo en computadoras personales y teléfonos inteligentes.

Para 2015, la canadiense pondrá a prueba la fidelidad de sus clientes corporativos, mientras que la firma estadounidense buscará revertir la tendencia de caídas en los ingresos de los últimos ocho trimestres.

“Tenemos seis trimestres para virar el timón de la empresa. Por el momento nos estamos enfocando en el mercado empresarial, donde todavía somos líderes y nos concentramos en tres ejes: comunicaciones, productividad y seguridad”, comentó Mark Wilson, Vicepresidente Senior de Marketing de BlackBerry a nivel global.

BlackBerry reportó ingresos de 976 millones de dólares para el primer trimestre de 2014, una caída del 64 por ciento frente al mismo periodo del año previo.

“Nuestro negocio empresarial en América Latina es muy importante, hay 250 grandes corporativos que usan BlackBerry y trabajamos con 500 agencias gubernamentales de la región. Seguimos siendo la opción número uno en términos de seguridad“, dijo Francois Mahieu, vicepresidente global de Administración de producto de BlackBerry.

Un ejemplo de la solidez en el ramo de seguridad de la firma es el pedido de 80 mil dispositivos BlackBerry por parte de la oficina del Pentágono en Estados Unidos a principios de este año. “La compañía no dejará de lado el mercado del hardware”, apuntó Wilson.

La llegada de jugadores que ofrecen productos innovadores, como Apple y Samsung en el mercado de smartphones, y las opciones de almacenamiento en la nube de Amazon y Google, desbancaron a quienes fueron los reyes del ecosistema tecnológico en 2010.

IBM, bajo el liderazgo de Ginny Rommetty, trazó una ruta para conseguir una utilidad por acción de 20 dólares hacia 2015. La firma presionará a su negocio de nube, cuyas ganancias de 2.3 mil millones de dólares tuvieron un crecimiento de 50 por ciento en el último trimestre, para compensar la caída del segmento de hardware.