Electrocutar el cerebro permitiría borrar malos recuerdos


Un electroshock en el momento correcto podría hacer desaparecer recuerdos.

La idea de borrar los malos recuerdos es poderosa: Podrías eliminar ese trauma infantil, ese momento que te avergonzó tanto, o aquello que te hizo sufrir. Los científicos han experimentado con diferentes métodos, desde fármacos a alterar proteínas. Ahora un grupo de científicos descubrió que aplicando un electroshock al cerebro, también se pueden borrar recuerdos.

La técnica de "electroconvulsiones" (ECT) induce convulsiones en el paciente aplicando corriente al cerebro a través de electrodos pegados al cuero cabelludo. El neurocientífico Marjin Kroes y sus colegas de la Radboud University Nijmegen en Holanda descubrieron que al temporizar estratégicamente las descargas eléctricas, podían eliminar el recuerdo de un episodio chocante.

Aunque el electroshock tiene una reputación bastante negativa, se sigue usando como tratamiento de última instancia para depresión severa.

La nueva estrategia se basa en la teoría de "reconsolidación de memoria", que señala que los recuerdos son retirados de nuestro almacenamiento mental cada vez que accedemos a ellos, y reescritos nuevamente en los circuitos cerebrales. Mientras están en reconsolidación, los recuerdos son vulnerables a alteraciones, o incluso a ser borrados.

Kroes y su equipo probaron el sistema en 42 pacientes recetados con ECT por depresión clínica severa. En una primera sesión, los investigadores le mostraron a los pacientes dos presentaciones, una de un accidente de automóviles, y otra de un asalto. Luego se le pidió a los pacientes recordar una de las dos historias, reproduciendo parte de esa presentación. Inmediatamente después se les administró la terapia electroconvulsiva.

Al día siguiente, se les hizo una prueba a los pacientes preguntándoles por las dos presentaciones. La historia que había sido recordada antes del electroshock era más difusa y los pacientes no recordaban los detalles, mientras que la otra historia se mantenía sin problemas.

Al hacer el test solo 90 minutos después del tratamiento, los pacientes no mostraban ninguna diferencia para recordar las dos historias. Esto significaría que la pérdida de memoria no es inmediata, sino que el electroshock afecta el proceso de reconsolidación, que toma tiempo.

Todavía se requiere tiempo para conocer los efectos a más largo plazo del ECT, y si la técnica funciona con la misma efectividad en recuerdos antiguos y en recuerdos recientes. El ECT probablemente no es la mejor opción para la mayoría de los pacientes, asegura Kroes, pero la investigación podría permitir el desarrollo de técnicas menos invasivas para tratar trastornos por estrés posttraumático, adicciones y trastorno obsesivo compulsivo.

Link: Nature