BlackBerry no ve su futuro en Kim Kardashian



El director ejecutivo de Blackberry, John Chen, dice que “no perseguirá el sensacionalismo” en su afán por transformar a la compañía.

Afirma lo anterior porque es consciente de que Kim Kardashian West rara vez se separa de su BlackBerry, y está trabajando en un plan para llevar sus productos a China.

Pero eso no lo distraerá de su misión toral: el desarrollo desoftware seguro para las empresas, su negocio enfocado al mercado corporativo.

“Siempre existe la tentación de hacer declaraciones que alimentan el sensacionalismo, o tomar decisiones ejecutivas que persiguen la publicidad y las modas”, publicó Chen en su blog de LinkedIn.

A pesar del reciente lanzamiento del teléfono Passport y del inminente debut comercial del BlackBerry Classic -y del apoyo de Kardashian- el directivo indicó que el mercado de los consumidores no es el futuro de BlackBerry. Kardashian, por lo demás, confesó el mes pasado a los asistentes a una conferencia de tecnología que su BlackBerry es su “corazón y alma”, y dijo tener varios dispositivos de reserva en caso de que la empresa “desaparezca”.

Kim Kardashian utiliza un iPhone para los medios sociales, pero por lo demás tiene una fe ciega en su BlackBerry.

Chen también desmintió un rumor que circuló en octubre referente a que su compañía estaba considerando venderse a Lenovo, el fabricante chino de ordenadores.

“En cuanto a China, pueden estar seguros de que estamos desarrollando un plan bien pensado que tomará en cuenta muchos factores, entre ellos el timing y una estrategia a largo plazo”, dijo el CEO. “No vamos a apresurarnos por la emoción ni vamos a desistir por motivos de seguridad”.

“Y no incluirá una adquisición”, agregó en relación a Lenovo.

Desde que Chen asumió el mando en noviembre de 2013, la cotización de la acción ha subido más de 45%. Se unió a la compañía con una reputación de artista de las reestructuraciones corporativas, sobre todo por su experiencia en la compañía de bases de datos Sybase.

Chen insistió en que su estrategia estaba centrada en el largo plazo.

“Por muy emocionante que pueda ser en el corto plazo dejarse llevar por el bombo o dejar que la multitud dicte mis tácticas, será perjudicial en el largo plazo”, escribió. “Construir la confianza, ser claro en tus prioridades y saber que la decisión correcta en el momento equivocado sigue siendo una decisión equivocada. Esa filosofía debe servirte bien a título personal y a tu organización, sin importar la situación en que te encuentres”.