Twitter revoluciona la forma de entender la literatura


La red social Twitter puede ayudar a revolucionar la forma de entender la literatura gracias a la utilización exclusiva de sus 140 caracteres, según explicó hoy la escritora y filósofa Márcia Tiburi, durante la “Social Media Week” que tiene lugar en Sao Paulo.

“Podemos hacer una pequeña revolución en nombre de una vasta y larga literatura, que puede ser leída en cuenta gotas por los 140 caracteres de Twitter”, resaltó Tiburi durante el encuentro, el cual es celebrado simultáneamente en diferentes ciudades del mundo.

Según los expertos en medios sociales reunidos en el evento, las redes sociales no sólo están ayudando a modificar la forma de leer libros, sino que además están ayudando a su difusión.

“Hoy las personas pueden poner trozos de libros en Facebook y en Twitter, y de esta forma internet está siendo favorable en la ampliación de nuevos conocimientos”, afirmó la periodista brasileña Mona Dorf.

Para Dorf, la limitación de los caracteres de Twitter no es un problema, sino una característica que “potencia” la ampliación del acceso al conocimiento.

“Nunca escribimos tanto como en la era ‘online’, vivimos en un mundo que las personas se envían más mensajes de lo que hablan. Las personas se comunican a través de la lengua escrita y a través de los dedos”, destacó la periodista.

Durante la “Social Media Week”, que se realizará hasta el próximo 27 de septiembre en el Museo de Imagen y Sonido de Sao Paulo (MIS), cerca de 160 conferenciantes abordarán asuntos relacionados con internet, como el espionaje en las redes sociales, un tema de gran actualidad en Brasil.

Según diferentes denuncias hechas por la prensa, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) espió las comunicaciones electrónicas y telefónicas de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y de sus principales asesores, así como a la petrolera brasileña Petrobras.

Además de la ciudad brasileña, el encuentro, que fue creado en 2009 en Nueva York, se desarrolla en Berlín, Bogotá, Chicago, Londres, Los Ángeles, Bombay y Toronto. EFE