10 motivos por los que la soltería es una opción para ser feliz.


Lo dice una estudiosa de la Universidad de California y autora de un libro relativo al tema. Vale la pena leer. Bella de Paulo es una sicóloga norteamericana conocida por reivindicar la soltería como opción de vida. Estudiosa del fenómeno de la soltería y autora del libro Singled Out que habla de cómo los solteros son estereotipados e ignorados, y aún así viven felices. (Fuente: Publimetro) y ecualink

Pero es más concreta y detalla los hechos que convierten este estado en una opción real de ser feliz.

1-. Puede luchar y alcanzar el estilo de vida que sea más significativo para usted, sin importar la opinión de nadie más o, por lo menos, la de una pareja.

2-. Está más dispuesta a tomar riesgos en su carrera profesional y a asumir decisiones que podrían ser cuestionables, sin necesidad de preguntarle a nadie y sin tener que considerar cómo afectaría su decisión la vida de otro.

3-. Puede acercarse a las personas que a usted realmente le interesan y pasar con ellas tanto tiempo como usted quiera, sin preocuparse de que su pareja se moleste por ello o la critique por sus elecciones.

4-.Tiene mucho más tiempo disponible para las actividades que a usted le gustan sin cuadrar una agenda de pareja.

5-. Puede estar sola tanto tiempo como quiera o considere necesario, sin explicarle a otro por qué razón quiere estar a solas y sin que eso sea un motivo de pelea conyugal.

6-. Su agenda de nuevos amigos y citas siempre estará abierta y disponible a incluir nuevos nombres y teléfonos.

7-. Si así lo decide, puede tener relaciones sexuales con diversas parejas sin engañar ni ser deshonesto con nadie.

8-. Puede viajar a donde usted quiera, sin tener que encontrar un destino que le guste a toda la familia.

9-. Lo que usted compra en el mercado o come en el desayuno, almuerzo y comida será siempre su propia decisión.

10-. Y, lo más importante de todo, puede construir una vida que sea significativa para usted y llenarla de las cosas que a usted le gustan, sin necesidad de sentir que tiene que agradar a otra persona para ser feliz.