Satya Nadella y la necesidad de emigrar para tener éxito


¿Por qué a nuestros genios les va bien sólo cuando se van del país?

En India, la noticia de que Satya Nadella es el nuevo CEO de Microsoftprovocó sensación. Aparecieron artículos donde sus profesores de escuela y antiguos compañeros de curso hablan de cómo era el joven Nadella, y el orgullo nacional llevó a celebrar el éxito de un compatriota. Nos pasa a todos cuando a uno de los nuestros le va bien.

Sin embargo, una columna en FirstPost plantea una pregunta: ¿por qué a nuestros genios les va bien sólo cuando se van del país?

La pregunta funciona para la India, pero también funciona para gran parte de los países de América Latina. ¿Cuántos latinos han logrado el éxito sólo después de dejar el país?

El Nobel argentino de Medicina, César Milstein, obtuvo el premio luego de irse a trabajar a la Universidad de Cambridge en Reino Unido. El Nobel mexicano de Química, Mario Molina, se fue a los Estados Unidos. El costarricense Franklin Chang-Díaz se convirtió en astronauta tras irse a EE.UU., donde llegó sin siquiera hablar inglés. En el cine, los mexicanos Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu han migrado a Hollywood, y ni hablar de casos como el del jefe de experiencia de Android, Matías Duarte, que nació en Chile, pero ha vivido toda su vida afuera.

La respuesta a todo lo anterior en muchos casos está en que las industrias están mucho más desarrolladas en otros países que no son el nuestro, por lo que resulta bastante lógico que si me quiero dedicar al cine, me voy a Hollywood, o si me quiero dedicar a la ciencia, quizás me marcho a Europa. Son lugares donde ya existe un ecosistema y puede ser menos difícil encontrar los recursos para lograr destacarse en una materia en específico.

Sin embargo, todo esto refuerza la idea de que el éxito está en otro lado, y que a muchos piensen que no podemos lograrlo desde donde estamos. ¿Cuántas start-ups se van a Silicon Valley porque supuestamente el éxito está allá?

América Latina ha avanzado mucho en los últimos años, pero lamentablemente todavía le falta para que no sea tan complejo lograr casos de éxito que no necesiten emigrar para destacarse a nivel mundial.